Interpretación histórica del relato de la aparición de la Virgen de Turruchel


Llegada de la Virgen de Turruchel a su ermita en la romería de mayo
Llegada de la Virgen de Turruchel a su ermita en la romería de mayo



      Los días 11 de enero de cada año se conmemora en Bienservida la aparición de la Virgen de Turruchel a unos labradores en el lugar donde hoy se encuentra su ermita.

      Uno de los relatos más conocidos de la aparición es el que nuestra querida vecina Marita López Martínez recoge en su libro “Bienservida, tu pueblo. Cincuenta años de su historia. 1933-1983” y que transcribimos parcialmente a continuación:

Relato verbal hecho por doña Sagrario Navarro, a petición de quien os lo cuenta, en agosto de 1981 Nuestra Señora del Turruchel tiene su origen en la época de la fundación del pueblo.

      Según la tradición, se apareció un 11 de enero a un labrador que, cuando araba sus tierras, tropezó el arado y se espantaron las mulas. El labrador, cuyo nombre se ignora, pidió ayuda a un compañero llamado Juan y al tirar del arado apareció la imagen de la Virgen. Parece ser que era de estilo bizantino, vestida de azul fuerte y con un niño vestido de rojo recostado sobre el brazo izquierdo de su madre que sostenía un ramo de rosas.

      La Virgen habló a los hombres diciéndoles que quería ser la Patrona de Bienservida. Para que les creyesen regaló a los labradores una rosa perfumada de las que sostenía el niño.

      Como entonces las tierras pertenecían al término de Alcaraz, los habitantes de esta ciudad reclamaron el derecho a poseer la imagen e intentaron transportarla allí. Por dos veces durante el transporte la imagen desaparecía y volvía a aparecer en el lugar de origen.

      Fracasados en su insistencia decidieron dejarla en el lugar del aparecimiento, Turruchel, donde se levantó una ermita. Allí los hijos de Bienservida, desde entonces, honran a su Madre durante tres meses. El tercer domingo de mayo, en romería, la llevan al Santuario, donde permanece hasta el 24 de agosto.

LA IMAGEN ORIGINAL

      La descripción de la imagen hallada de la Virgen de Turruchel que se hace en el relato es la de una imagen “de estilo bizantino, vestida de azul fuerte y con un niño vestido de rojo recostado sobre el brazo izquierdo de su madre que sostenía un ramo de rosas”.

      Esta descripción nos parece compatible con una talla románica del tipo Maiestas en la que la Virgen sentada hace de trono del Niño. Este es un tema en origen bizantino que el arte Románico adopta a la hora de tallar imágenes de la Virgen. Un buen ejemplo de estas imágenes es la de la Virgen de Cortes, que bajo sus ropajes y atributos con los que la conocemos, oculta una talla románica de finales del Siglo XII o principios del XIII con un manto azul oscuro floreado, así como un velo también azul oscuro que sostiene al Niño, vestido con una túnica roja, con su brazo izquierdo.

Talla original de la Virgen de Cortes del Siglo XII, tras su restauración en 2010
Talla original de la Virgen de Cortes del Siglo XII, tras su restauración en 2010
Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:VIRGEN_DE_CORTES.jpg)

      Por tanto, la imagen primitiva de la Virgen de Turruchel bien pudiera haber sido una talla románica que llegó a Turruchel durante los últimos tiempos de dominación musulmana traída por mozárabes (cristianos que mantuvieron su fe durante el dominio musulmán) que poblarían ese lugar.

      Además, refuerza esta hipótesis el origen mozárabe del topónimo Turruchel a partir del latín turricellae. Así, Aurelio Pretel indica que “En toda la comarca hay indicios de población antigua, e incluso de una cierta permanencia después de la conquista musulmana, y el nombre Turruchel - Torrechiel es de por sí un topónimo que recuerda el de aquellas turricellae que defienden las vías y poblados en época romana y que se mantendrán en la lengua mozárabe”.

      En efecto, hay motivos para pensar que Turruchel estuvo poblado continuamente desde época romana hasta el final de la Edad Media. Además de los restos de época romana apreciables en superficie, Rafael Castillo documenta el hallazgo en Turruchel de un incensario visigodo en Bienservida en sus documentos. Para algunos autores, como Aurelio Pretel, en “¿Pervivencias cristianas bajo dominio islámico en las sierras de Alcaraz y Segura?”, cuando en 935 el califa Abd al-Rahman III pasa por Turyilat as-Sayj («Torrecilla del Jeque») bien pudiera estar haciéndose referencia a Turruchel. Lo que es seguro es que en 1578, según las Relaciones Topográficas de Felipe II en la relación de Bienservida se dice que solo quedaban los cimientos de esta población y de un castillo (¿tal vez una torre?):

”Al treinta y un capítulos dixeron que a una legua desta villa hay rastros de un edificio y solar de castillo que dicen de Turruchel, cerca de donde dicen los Campos de Abentosa, e cerca del muchos cimientos que parecen ser fundamento de señalados edificios, e que el dicho castillo esta todo derribado e no tiene sino cimientos”

      Por tanto, a partir de todos estos datos, parece verosímil pensar que en Turruchel, en el período musulmán existía un reducto de población cristiana, mozárabes que poseían una imagen románica de la Virgen y que por algún motivo ocultaron hasta que fue hallada por unos labradores siglos después.

      El motivo de la ocultación de la imagen bien pudo ser la marcha del caudillo almorávide granadino Tamin ibn Yusuf en 1108 sobre el baluarte cristiano de Uclés. Está documentado el paso de estas tropas desde Puente Génave a Balazote pasando por Alcaraz, por lo que a buen seguro las fuerzas almorávides pasarían por Turruchel. Este ejército, numeroso pero mal organizado e indisciplinado, arrasó y saqueó a su paso los asentamientos cristianos que encontró, por lo que es posible que la imagen fuera escondida para evitar su desaparición. Fuera éste u otro el motivo de ocultarla, los que la escondieron ya no pudieron volver a recuperarla.


LA ERMITA

¿CUÁNDO SE CONSTRUYÓ?

      La ermita se debió construir en alguna fecha, por ahora indeterminada a finales del siglo XVI o a lo sumo en la primera mitad del siglo XVII.

      Si hacemos caso de las Relaciones Topográficas de Felipe II, en octubre de 1578 todavía no se había construido esta ermita, ya que no se nombra entre las que en ese momento existían en el término de Bienservida (Santa Catalina, San Cristóbal, Santa Quiteria y San Sebastián), aunque no podemos tener la certeza absoluta, ya que en la Declaración de Bienservida existen imprecisiones como la no mención de la torre o castillo, que ya debía existir.

      La primera noticia documentada por ahora, es de 1666 y está publicada por Salomé y Ana Molina en su blog https://cucharalaldeasalbacete.wordpress.com . Según la transcripción de este documento, en 1666 ya existía una ermita de Nuestra Señora de Turruchel y una imagen, y ya había una persona encargada del mantenimiento y cuidado de la ermita y la imagen. En este documento se habla de la necesidad de construir un lugar donde tener una caballería para servicio de la ermita, ya que esta se encuentra distante de Bienservida a lo que el párroco de Bienservida contesta autorizando la visita de un maestro de obras que presupueste dicha obra.


TIERRAS EN LITIGIO ENTRE BIENSERVIDA Y ALCARAZ

      En Turruchel existía en el siglo XV una dehesa que formaba parte de los propios del Concejo de Alcaraz y cuyo arrendamiento le generaba rentas. Así, por ejemplo, en 1453 es de entre las dehesas arrendadas, la que mayores beneficios generó al Concejo de Alcaraz (2.500 maravedíes).

      Esas tierras de la Dehesa de Turruchel, como también las de la Dehesa del Francés aproximadamente a un kilómetro al noreste, ambas pertenecientes a los propios de Alcaraz, estaban en constante litigio territorial entre la Villa de Bienservida y la Ciudad de Alcaraz.

      Así, por una sentencia de 1483 transcrita en la obra “Agricultura, ganadería y bosque. La explotación económica de la Tierra de Alcaraz (1475-1530)” sabemos que esas dos dehesas habían sido ocupadas por Bienservida y se condena a la villa a que las deje libres. La de Turruchel era arrendada por el Concejo de Alcaraz, mientras que la del Francés pertenecía a los pastos comunes de dicha ciudad.

      En esta sentencia se ordena al concejo de Bienservida que no ocupe más la Dehesa del Francés ni “se entremetan a defender el dicho rio de Turruchel” bajo pena de 30.000 maravedíes y 10.000 a las personas responsables que además podían ser prendadas.

Vista de la Ermita de Turruchel desde la margen derecha del río. Al fondo, actual término municipal de Alcaraz
Vista de la Ermita de Turruchel desde la margen derecha del río.
Al fondo, actual término municipal de Alcaraz


IMPORTANCIA DEL LUGAR EN QUE SE CONSTRUYÓ LA ERMITA

      Conflictos como este, por zonas mal delimitadas en la creación de los términos de los concejos en la Edad Media, dan lugar, especialmente a lo largo del siglo XVI a lo que Aurelio Pretel llama “aparición política de vírgenes y santos” en su obra ”Iglesia, religión y religiosidad en la Baja Edad Media albacetense”.

      La ermita de Turruchel sería un buen ejemplo de este tipo de ermitas, construidas en lugares en litigio. Con la construcción de la ermita en ese punto, se garantizaba que al celebrarse las romerías, las autoridades civiles y religiosas así como los vecinos de Bienservida, con su presencia reforzaban la reclamación del dominio de esas tierras.

      De hecho la tradición nos dice que la Virgen se apareció en tierras que entonces eran de Alcaraz en el lugar donde hoy se encuentra la ermita, aun cuando lo más lógico es que la imagen apareciese en la margen derecha del río que es lugar que había estado poblado durante mil años y del que ya en 1578 sólo quedaban las ruinas.

      Por un pequeño plano de la Dehesa de Turruchel y Peláez extraído de los Memoriales de legos del Catastro del Marqués de la Ensenada de Alcaraz, podemos ver que hasta mediados del siglo XVIII, su límite al Norte y Noreste era el río Turruchel (resaltado en azul), por lo que en efecto, la ermita se construyó en tierras entonces del Concejo de Alcaraz. Con el tiempo, Bienservida, sin duda gracias a la situación de la ermita, consiguió ganar una franja de unos 500 metros a la izquierda del río, a costa de las tierras del Concejo de Alcaraz:

Croquis de 1753 y mapa actual de las tierras de Turruchel
Croquis de la Dehesa de Turruchel y Peláez en 1753 (Memoriales de legos del Catastro del Marqués de la Ensenada de Alcaraz)
y situación actual (Detalle del plano MTN25-0840c3-2010-Ermita de Turruchel).
En ambas se resalta en azul el tramo de río que delimitaba la Dehesa en 1753.
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      El mismo himno de la Nuestra Señora de Turruchel, en una de sus estrofas también nos recuerda la importancia de la cuestión territorial y religiosa en esta devoción:

Cantemos el himno
de nuestra patrona,
la Virgen María,
que es nuestro solaz.

Hace muchos siglos
vino a Bienservida
para ser de ella
y de sus contornos

amparo, consuelo,
refugio y solaz.

Salve oh Virgen
de inmensa hermosura
recibe oh Reina
la justa corona
teñida con flores
del santo fervor.

Y al subir, al subir a tu ermita
con honda ternura
canten nuestros labios
plegarias de amor.

      Por tanto, la tradición de la aparición de la Virgen de Turruchel, más allá de los aspectos religiosos, nos ilustra la situación de una época en que se estaba conformando el término de Bienservida con constantes litigios e incidentes por los usos de las tierras entre vecinos de Bienservida (posesión del Conde de Paredes) y las autoridades de la Ciudad de Alcaraz. La construcción de esta ermita viene a ser un paso más en los intentos de la villa de Bienservida por delimitar el espacio físico y religioso frente al poder del Concejo de Alcaraz.


BIBLIOGRAFÍA

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GARCÍA DÍAZ, I.: Agricultura, ganadería y bosque. La explotación económica de la Tierra de Alcaraz (1475-1530), Instituto de Estudios Albacetenses, Serie I –Ensayos Históricos y Científicos-. nº 30, Albacete, 1987.
IDÁÑEZ DE AGUILAR, A.F. (2016). "Del mito al rito. Ritualidad y simbolismo en la Virgen de Cortes". AL-BASIT: Revista de estudios albacetenses, nº 61, 169-203. Albacete. I.E.A.
LÓPEZ MARTÍNEZ, M.: Bienservida, tu pueblo. Cincuenta años de su historia. 1933-1983. Bienservida, 1983.
MARTÍNEZ FRONCE, F. M. (1987) . “La dinámica estratégica hacia Uclés y sus puntos de encuentro”. Anales de la Universidad de Alicante. Historia Medieval, 6: 75-91
POCKLINGTON, R. (2010). “Toponimia ibérica, latina y árabe de la provincia de Albacete". Al-Basit: Revista de estudios albacetenses, nº 55, 111-167. Albacete. I.E.A.
PRETEL MARÍN, A. (2004): “Despoblados y pueblas medievales en las sierras de Riópar, El Pozo y Alcaraz”, en Homenaje a Miguel Rodríguez Llopis, Albacete, Instituto de Estudios Albacetenses, 233-282.
PRETEL MARÍN, A. (2000). ”Iglesia, religión y religiosidad en la Baja Edad Media albacetense”. AL-BASIT: Revista de estudios albacetenses, nº 44, 45-109. Albacete. I.E.A.
PRETEL MARÍN, A., “¿Pervivencias cristianas bajo dominio islámico en las sierras de Alcaraz y Segura?”, en Mozárabes. Identidad y continuidad de su historia, Murcia, 2011, pp. 355-388.
https://iealbacetenses.com/es/77/151/0/156/23/61/63/La-Virgen-de-Cortes-y-su-restauracion.html - I.E.A. en la prensa. Prensa 2011. La tribuna 2011. La Virgen de Cortes y su restauración

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