Bienservida en el siglo XVI
4. Agricultura.


      La agricultura en el siglo XVI se caracterizó por la expansión de los cultivos debido al crecimiento moderado pero constante de la población, que se había iniciado en el siglo XV. Este aumento de tierras roturadas se hizo a costa de montes y pastos mediante la tala, quema o roturación del monte, cuya vigilancia corría a cargo de los Caballeros de Sierra, encargados del control del cumplimiento de las ordenanzas de protección de las tierras del alfoz de Alcaraz. En Bienservida, esta roturación se hizo en los campos más próximos a la villa, a iniciativa de los mismos campesinos, a costa de reducir o alejar los espacios dedicados a la ganadería y con la oposición de las autoridades alcaraceñas.

      En 1578, la mayoría de la población de Bienservida se dedicaba al cultivo de pequeñas parcelas, que le permitían producir alimentos para subsistir y poco más. En la vega se producía trigo, cebada y centeno. En la relación de Bayonas, cuyos cultivos serían los mismos, se añade “ortaliza de Cáñamo, y lino”. El pan y vino que se obtenía de las cosechas era insuficiente y el trigo y vino necesario se traía del Campo de Montiel, a seis leguas y del adelantamiento de Cazorla, a nueve.

Labrador español del siglo XVI
Labrador español. Trachtenbuch des Christoph Weiditz (1530-1540). Lámina 55-56
https://commons.wikimedia.org/wiki/Trachtenbuch_des_Christoph_Weiditz

      Alrededor de la villa había huertas con muchos frutales “de todo género”. En la relación de Bayonas se enumera la clase de frutos que se recogían, que no sería muy diferente de la de Bienservida: nueces, ciruelas, higos, cerezas y también había morales para la producción de seda.

      El siglo XVI fue una época de escasez de cereales, lo que llevó a la ciudad de Alcaraz a construir en 1522 un depósito de grano (alfolí) con capacidad para 10.000 fanegas de trigo, que permitieran un abastecimiento regular de la población a unos precios estables. Para abastecer ese granero, Alcaraz decidió arrendar tierras en la zona de la Mancha oriental y el Campo de Montiel por períodos de diez años y cobrar las rentas en grano . Los arrendatarios solían ser vecinos de Bienservida, Villapalacios y Riopar, en cuyos términos escaseaban las tierras de labor. Además de abastecerse de grano, Alcaraz consiguió con esta política atajar el problema de la roturación ilegal de tierras, que se sustituyen por otras roturaciones planificadas por el concejo.

      Poco a poco, el Concejo de Alcaraz va dictando normas que dificulten a los campesinos ampliar sus tierras libremente al tiempo que se protegen los intereses de los ganaderos, impidiendo roturar majadas, abrevaderos y otros lugares frecuentados por los ganados, tratando de conseguir así un difícil equilibrio entre los intereses de ambos grupos.

Segadores españoles del siglo XVI
Siega en España hacia 1550 - Códice de trajes - Biblioteca Digital Hispánica (bne.es)


LA ACTIVIDAD AGRARIA

      Los trabajos de los labradores venían marcados por el clima y la sucesión de estaciones, las costumbres seculares y la transmisión oral de padres a hijos, pero también por las ordenanzas escritas que regulaban la utilización de montes, pastos, etc. Así por ejemplo, actividades como el ciclo de los cereales se repetía año tras año desde la antigüedad: arado de las tierras a principios del otoño, siembra con los primeros fríos y lluvias (en el tiempo de las matanzas), siega y trilla a principios del verano e introducción de los ganados en los rastrojos en agosto para su alimentación, lo que además ayudaba a fertilizar las tierras. El clima se observaba con resignación y a veces, como es el caso de Bienservida, se establecían votos para contar con el favor de la Divina Providencia para que alejase del pueblo plagas, sequías y otros elementos adversos.

      Plagas como la de langosta de 1547 o sequías como las de 1566-1567, 1582-1589 o la de 1592-1593, empobrecían constantemente a los vecinos de nuestro pueblo, al tiempo que hacían que los precios se elevasen, empeorando su ya de por sí difícil situación. Así, por ejemplo, con motivo de la fuerte sequía en nuestra comarca de 1566-67, la escasez de alimentos provocó una elevación del precio del trigo de más del 100 por 100, de forma que, de cinco reales que era el valor de una fanega de trigo, subió hasta diez reales y medio. Por la relación de Albaladejo sabemos que en 1575 estos precios se mantenían altos (de cuatro a cinco reales la fanega de cebada y centeno y de siete a ocho la de trigo) y que el aceite era siempre caro por tener que traerlo de Andalucía, ya que en esta tierra “no lo hay ni se coge”; todavía faltaban varios siglos para la implantación del olivar en esta comarca.

      Las fuentes de energía para el cultivo de los campos eran la fuerza humana o animal. El siglo XVI es el momento en que empieza a sustituirse el buey por la mula. Aunque las yuntas de bueyes permitían labrar las tierras a más profundidad por su mayor fuerza, frente a la mayor velocidad de la mula, tenían que alimentarse de hierba fresca y en esto la mula ofrecía una gran ventaja, ya que se podía mantener con paja, cebada y agua.

      Las herramientas y aperos eran los tradicionales sin grandes modificaciones desde hacía siglos (azadas y azadones, hachas, hoces, rastrillos, horcas, arados o trillos por ejemplo). Estos útiles eran totalmente de madera o con alguna pequeña parte de hierro, tanto por la facilidad para conseguir la madera frente al hierro como por la diferencia en su coste. Este hierro era escaso y nunca se desperdiciaba; cuando era necesario por desgaste, la herramienta se volvía a forjar añadiendo el hierro perdido y quedaba de nuevo en uso.

      Los campesinos, ganaderos y pastores rara vez habían aprendido a leer y escribir. Pocas veces necesitarían firmar, normalmente en declaraciones por pleitos y otros testimonios escritos. En cuanto a la lectura, tendría pocos libros a su alcance, ya que aunque la imprenta ya se había extendido, en nuestra tierra la mayor parte de los libros estarían en manos de eclesiásticos. Por tanto, la transmisión de los conocimientos, como hemos indicado se basaría en la transmisión oral.

Trilla en España hacia 1550 - Códice de trajes - Biblioteca Digital Hispánica (bne.es)
Trilla en España hacia 1550 - Códice de trajes - Biblioteca Digital Hispánica (bne.es)


MOLINOS

      La única industria de que tenemos noticias es la existencia de molinos harineros. Por la relación de Bayonas sabemos que en 1575 los vecinos de Bayonas iban a moler el grano a los molinos de Bienservida (por tanto al menos había dos). El aprovechamiento de estos molinos correspondía al Concejo y vecinos de Bienservida. Los molinos eran de una rueda, dado el poco caudal del río Carpio (ahora río Turruchel).

BIBLIOGRAFÍA


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